La foto, en blanco y negro y con poca calidad, es de esas que se justifican por su valor histórico. He intentado ubicarla en su fecha exacta pero no lo consigo. Juraría que data de finales de 1984. Está hecha en Santiago de Compostela, en el Convento de san Francisco. En ella podemos reconocer no sin cierta dosis de imaginación, pues los años no pasan en balde, a Jorge Arjones, Juan López Mella, Ángel Leirós y Paco Fernández Rial. Era la entrega de premios a los mejores pilotos gallegos, antes de que la Federación Gallega de Motociclismo se fundase. En aquel entonces un grupo de motoclubs gallegos empezaban ya los trámites para la creación de una Federación Gallega y a final de año se reunía a los pilotos más destacados. Otro día hablaremos de esta época "prehistórica" y de cómo se gestó la federación, porque hoy la historia está en esta foto. Evidentemente uno de los protagonsitas ya no está. De Juan López Mella y de la deuda que toda la afición gallega tiene con él ya hemos hablado en este blog. Pero de los otros tres, 24 años después, sólo resta decir que ¡siguen siendo pilotos en activo! Y estoy seguro que si a Juanito la carretera no le jugase la mala pasada en aquel fatídico día de mayo también seguiría siéndolo. No voy a revelar la edad (porque es uno de los secretos mejor guardados del motociclismo gallego) de Ángel Leirós ( y eso que la sé exactamente). Pero hace unas semanas, cuando acudí al trial de Moaña, del campeonato gallego, además de maravillarme con la madurez de Antonio Alfonso, con el pundonor de los Suárez y con el innegable futuro de Jorge Casales, me saqué el sombrero cuando ví a Ángel encaramarse a las piedras con la misma afición que ya lo hacía ¡¡hace 35 años!! en las canteras de San Pedro de Sárdoma en Vigo. Leirós a quen por entonces sus amigos del alma Luis del Río y Hugo Lamarca (también tristemente desaparecidos) le llamaban "Peludo" y Nené" (esto no me lo va a perdonar), era una referencia en el trial gallego, por entonces incipiente y basado en dos pandillas de trialeros, una de La Coruña y otra de Vigo, que se reunían los domingos para competir y pasárselo bien sin mayor rivalidad que la de buscar el cero. En aquellos tiempos de ls canteras de San Pedro de Sárdoma, aparecía por allí un chaval tímido que seguía a Ángel con su bicicleta a donde quiera que el "Peludo" (la verdad es que llevaba una melena de rockero de aúpa) fuese. ese chaval era Jorge Arjones, que acabaría siendo el delfín de Ángel en cuanto se subió a una moto. Ahora los dos siguen siendo una referencia en el mundo comercial, uno desde Yamaha y otro desde BMW. Sé que Jorge, a pesar de los problemas "administativos" que tuvo, sigue practicando el trial cuando sus negocios se lo permiten. El cuarto personaje es "Paco" Peto, Fernández Rial para los que le conozcan hace poco. Hasta el pasado año estuvo subido a la moto de cross y ganando campeonatos gallegos de veteranos. Un poco más joven que Leirós (Paco se quita años en cuanto le preguntas la edad) también lleva lo más de treinta años en el motociclismo y sigue con ganas de darle al gas. Solamente la fulgurante carrera crossera de sus tres "cachorros" le apartó este año de los circuitos, pero seguro que en cuanto tenga un hueco, volverá. Arjones, López Mella, Leirós y Rial simbolizan una casta de moteros que, por desgracia, ya no se da en las nuevas cepas de las que se cosechan las actuales generacions. Hace treinta años era mucho más difícil practicar este deporte, había menos medios, menos carreras, menos clubes. Que se lo pregunten a Leirós o a Paco. Podrían contar un libro entero de anécdotas de los números que se hacían para correr un trial o un motocross. Bueno, pues eso, que sepan que en otros tiemps, tiempos de blanco y negro, de fotos desenfocadas y borrosas, en este rinconcito de Galicia ya había una casta de irreductibles pilotos celtas. Jorge, Jaan, Ángel, Paco y algunos más que no están en la foto.....
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