El rico y completo refranero popular dice que "Hasta el rabo todo es toro". Jorge Lorenzo podría personalizar su indumentaria para la próxima carrera con esa frase después de la última carrera de MotoGP disputada en el mítico trazado de Indianápolis. La caída de Valentino Rossi le da una nueva oportunidad de conseguir el ansiado título de Campeón del Mundo de MotoGP, ha sido como el comodín que el mallorquín necesitaba para volver a ponerse las pilas.
Además la caída de Dani Pedrosa cuando rodaba primero liderando con mano dura la carrera, ha dejado casi fuera al de Honda Repsol, que actualmente todavía es cuarto por detrás de Casey Stoner que sin correr las dos últimas carreras es tercero.
Ilusionante fue el debut de Aleix Espargaró con la Ducati. Los hermanos todavía deben estar dando botes de alegría tras el triunfo en 125 de Pol y la entrada en los puntos de Aleix en su primera carrera en MotoGP.
El próximo fin de semana una nueva batalla, esta vez en tierras más fértiles para Valentino Rossi que no puede volver a rebozarse por las raíces del cesped de ningún circuito si quiere seguir escribiendo parte de la historia del motociclismo.
Dicen que las comparaciones son odiosas, pero no puedo dejar de encontrar paralelismos entre la historia de Rossi y Lorenzo con la de Doohan y Crivillé hace unos años. El equipo número uno, los dos mejores pilotos, el segundo aprieta al primero... |