La palabra Bandit no viene en los diccionarios, pero es una de las más
universales que existen. Porque Bandit es, desde hace 20 años, sinónimo
de libertad. En todos los idiomas. Vayas donde vayas, su sentido sigue
siendo el mismo. El que le dan los miles de personas que la pilotan.
Todas ellas son, y serán siempre, espíritus libres.
La historia de un modelo histórico
La
historia de la Bandit comenzó en 1989, cuando Suzuki lanzó las primeras
versiones de 250 y 400 cc, con motores basados en los de las
legendarias GSX-R. Ambos modelos supusieron un hito en la historia de
las motos de carretera.
El año 1995 asistimos al nacimiento de
las primeras Bandit de 600 cc. Comenzaba así la leyenda de las motos
más ágiles, potentes y cómodas. Una leyenda que crecía tan sólo un año
después con la aparición de la versión de 1.200 cc.
En 2005,
apareció la primera Bandit 650. El año 2007 fue clave en la historia
del modelo. Por primera vez, las Bandit montaban unos motores
exclusivamente diseñados para ellas, en versiones de 650 y 1.250 cc.
Suzuki Bandit 650 2009
La
nueva Suzuki Bandit 650 tiene todo lo que puedes desear en una moto de
cilindrada media. Es cómoda, amplia, potente y ágil. Su equilibrio
entre precio y prestaciones es imbatible. Y, sobre todo, su nuevo y
estilizado diseño la convierte en una pieza única sobre el asfalto.
Semicarenada o completamente naked, todas las miradas se vuelven a su
paso.
El motor de 656 cc de inyección electrónica y
refrigeración líquida es un prodigio de refinamiento, con una potencia
que ofrece una suave respuesta al acelerador. En ciudad o en carretera,
en recta o en curva, su cambio de seis velocidades siempre te da la
mejor respuesta.
El chasis es el complemento perfecto del motor.
Con una distancia entre ejes de 1.470 mm, amortiguación regulable
delante y detrás y frenos de disco, garantiza la mejor estabilidad.
Además, el ABS opcional mejora aún más su seguridad. El manillar y el
asiento regulables y las manetas adaptables convierten e la Bandit 650
en la moto más cómoda para viajar. Una comodidad que se ve incrementada
en la versión semicarenada con las dos guanteras laterales de serie. Y
en ambos modelos, con el caballete central también de serie.
El remate perfecto es su nueva imagen, distinta a todas las demás. Clásica y moderna, legendaria y actual. Lo
primero que llama la atención es la nueva óptica delantera de la
versión naked: por primera vez no es circular, sino que adopta unas
nuevas formas más afiladas y futuristas que anuncian las nuevas líneas
del diseño Suzuki. Por su parte, las ópticas delanteras de la versión
semicarenada reciben también un nuevo diseño en forma de murciélago con
las luces dispuestas verticalmente: "es la reina de la noche".
El
colín de ambos modelos es otro de los grandes cambios, con unas líneas
aerodinámicas que albergan una óptica trasera con un espectacular
diseño cuadrado.
Su nueva instrumentación es compacta y de fácil
lectura. El motor, pintado en negro brillante, está bien a la vista
para que puedan admirarlo. La salida ovalada del tubo de escape le da
el definitivo toque de distinción. |