Desde luego la marcha de Navarro es una buena noticia para el sector, ya que aunque las cifras de accidentes y fallecidos le avalan (sin descartar en ellas ciertas dosis de maquillaje) no creemos que su política contra el ciclomotor, que practicamente ha enterrado con su acceso a los quince años, o la del acceso al carnet de moto sean las más adecuadas. De paso con etas medidas se ha llevado por delante a dos fábricas españolas y con ellas a sus empleados. Adios, por fin a Navarro y que Dios nos coja confesados con Segui.
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