Tal vez se la decoración especial que cada año estrena en el Gran Premio de Italia la que ha dado suerte a Valentino Rossi para vencer en las últimas seis temporadas en Mugello. El circuito italiano, a pesar de ser el trazado de Ducati, se tiñe cada año de amarillo, el color con el que se identifican los tofossi de Rossi. Éste siempre les sorprende con una decoración especial de su casco, y en esta ocasión lo ha hecho con una de las más llamativas. Rossi ha mandado que pinten su cara en la parte de arriba de su AGV, pero no se trata de una cara normal. Rossi tiene los ojos y la boca muy abiertos, de forma que cuando se mete en la cúpula de la Yamaha M1, la cara queda por encima y crea un efecto muy simpático.
Sin duda una nueva broma del genial piloto italiano. ¿Le dará suerte como para ganar mañana? Esperemos que venza un piloto español, pero en caso de que no sea así que lo consiga Valentino, al menos por ver como lo celebra.
|